Receta de flan napolitano

Este postre es sencillo de preparar y siempre queda bien. La receta alcanza para dos flanes, por lo que es perfecta para cuando recibes invitados o debes llevar algo a una fiesta

Rinde para 2 flanes

  • 1 lata de leche evaporada
  • 1 lata de leche condensada
  • 1 taza de leche de vaca
  • 1 taza de azúcar
  • 1 queso crema
  • 7 huevos
  • 1 cdta de vainilla
  • 1 pizca de sal
  • Azúcar extra para el caramelo (aproximadamente 1 taza)

Preparación

Necesitarás dos flaneras o dos moldes redondos, porque esta receta es para dos flanes. Debes tapar los moldes que utilices, ya sea con su propia tapa o con una improvisada (puedes usar papel estraza –el que generalmente se usa para las bolsas del mercado- y asegurarlo con un cordel).

Puedes conseguir una flanera como las mías aquí.

Poner a calentar el horno a 350 grados Fahrenheit (175 grados Celsius).

Para el caramelo

Poner un molde en la hornilla a un calor medio y añadir la mitad del azúcar extra (aproximadamente media taza, o más según tu gusto). Mover el molde continuamente mientras se derrite el azúcar con la intención de que esta cubra todo el interior, el fondo y las paredes. El azúcar derretida deberá tener un color dorado, nunca negruzco ni con olor a quemado.

Repetir el proceso con el segundo molde y dejar ambos refrescando mientras preparamos la mezcla para los flanes.

Para el flan

Suavizar ligeramente el queso crema, puede ser en baño de maría, en el microondas o directamente sobre un recipiente en la hornilla.

Poner todos los ingredientes en la licuadora y mezclar. (Si la licuadora no es muy grande se puede hacer en dos partes).

Pasar la mezcla a los dos moldes con caramelo.

Poner los dos moldes en un recipiente mayor con agua, para cocinar los flanes dentro del horno en baño de maría.

Meter al horno por 1 hora y 15 minutos.

Sacar del horno, dejar refrescar y meter al refrigerador, dejar reposar por varias horas. Idealmente esta receta se debe preparar el día antes al que se piense comer para dejar los flanes toda la noche dentro del refrigerador.

Desmoldar el flan poniendo un plato encima del recipiente abierto y volteándolo. No introducir un cuchillo ni intentar despegar los bordes porque dañaría la estructura del postre. El flan caerá por su propio peso y lucirá ¡espectacular!