Prueba: Dodge Challenger SRT Hellcat Redeye 2019

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Este Dodge de ojos rojos no llega a ser un ‘demonio’, pero sí se encuentra poseído de su fuerza brutal

El nombre del Dodge Challenger SRT Hellcat Redeye 2019 es largo y arrogante como el auto en sí mismo. Es perfecto para un vehículo que no ha surgido para una cubrir una necesidad, sino para complacer a los apasionados y subir aún más el listón en cuanto al desempeño que es posible encontrar actualmente en un carro aprobado para la calle.

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Los ya impresionantes 717 caballos de potencia del Challenger SRT Hellcat original reciben un fantástico ‘upgrade’ en la versión Redeye para alcanzar los 797 HP, una cifra intermedia antes de llegar a los 840 HP, reservados exclusivamente para el formidable Dodge Demon.

¿Cómo se mide esta diferencia en cuánto a dinero? Son $11,000 más sobre el precio base del Hellcat para cubrir estos 80 HP extra y algunos otros cambios que conducen a la distinción de llevar el emblema Redeye.

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El corazón del Hellcat Redeye es el motor HEMI HO V8 Supercargado de 6.2 litros. HO es la abreviatura de high-output, que en español sería ‘alto rendimiento’. Este motor es un derivado del Dodge Demon, con el cual tiene una configuración muy similar. Este V8 ha recibido varias modificaciones mayores que hacen posible su superior desempeño.

Acoplada al propulsor encontramos una transmisión automática de 8 velocidades. Esta combinación es capaz de entregar 797 HP y 707 libras-pie de torque.

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Mi parte favorita del Dodge Challenger SRT Hellcat Redeye y lo que considero muestra realmente la genialidad del fabricante, es la diferencia que pueden lograr los modos de manejo en el comportamiento del auto. Es muy fácil cambiar la configuración y limitar la potencia, y puedes elegir cómo ajustar las varias opciones que su pantalla te muestra a detalle.

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Cuando se usa la configuración para manejo en calle, con todas las opciones en el modo más domesticado, el Hellcat Redeye es capaz de comportarse como un caballero. Pero si cambias a una configuración Sport o Track para manejo en pista, más vale que sepas lo que estás haciendo frente al volante.

La manera en que manejes también afectará fundamentalmente el consumo de combustible del auto.

Si no fuera por esta versatilidad, sería muy complicado para alguien con un perfil como el mío conducir el Redeye en el día a día para evaluarlo. Honestamente, ¿qué mamá necesita ir cuidando del acelerador y la súper potencia de su carro mientras hace mandados con su hijo pequeño?

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Pero la realidad es que este carro no es para alguien que está buscando un vehículo para transportarse del punto A al punto B durante la semana. No es incluso para el apasionado promedio. Cualquier fanático de los muscle cars y la potencia ya debería estar feliz con el Hellcat original.

El Hellcat Redeye es para quienes siempre aspiran a más, para alguien que ya ha experimentado la emoción de un auto poderoso y quiere añadir otro trofeo a su colección. Creo que para esta persona en específico, el Redeye será un modelo perfecto… mientras no se enfrente al Demon por supuesto.

Precio total de la unidad de pruebas: $88,410

Prueba Dodge Challenger 2016

Foto: Erika Blanco

Foto: Erika Blanco

Manejé la versión R/T Scat Pack 2016 con su nuevo color del año: ‘Plum Crazy’

En la tradicional competencia de los muscle cars americanos donde los eternos rivales siempre han sido el Ford Mustang, el Chevrolet Camaro y el Dodge Challenger, este último es mi favorito. 

El Dodge Challenger 2016 tiene una gran mezcla de personalidad y espíritu práctico. A primera vista es impresionante, especialmente por sus grandes dimensiones y el bramido de su motor; sin embargo, una vez pasado este punto, se convierte en un gigante amable fiel a su dueño, pero con el poder suficiente como para ‘destruir’ a cualquier adversario.

Tuve la oportunidad de manejar el Dodge Challenger R/T Scat Pack 2016 en el quinto mes de mi embarazo, cuando aunque todavía no me sentía muy incómoda, la posición de manejo comenzaba a cobrar una nueva importancia en mi día a día. Este fue el primer aspecto que el Challenger superó de manera sobresaliente, la posibilidad de ajustar el asiento y el volante según las necesidades del conductor es un punto relevante y en mi momento actual, no negociable.

En el interior, este vehículo inmediatamente muestra reminiscencias del espíritu retro de sus antecesores. No hay que equivocarse, son solo las formas, Dodge se ha encargado de proveerlo con una sólida base de tecnología y si hace algunos años su sistema de información y entretenimiento no era de los más amigables del mercado, actualmente esto ha cambiado radicalmente. El sistema Uconnect, con una pantalla interactiva, es efectivo y rápido. La unidad de pruebas traía integrada la superpantalla de 8.4 pulgadas, un fabuloso ‘upgrade’ a la versión base de 5 pulgadas. En la consola central encontramos también botones gigantes y convencionales para controlar el clima y el audio, una opción que además de cumplir con el objetivo estético, siempre encuentro muy conveniente.

En cuanto al espacio por dentro, si bien ya mencioné que es cómodo y amplio para el conductor y su acompañante, vale la pena destacar que las dimensiones son decentes para los asientos traseros. Este tipo de auto no se caracteriza por ofrecer mucha amplitud en las plazas posteriores, sin embargo, en las del Challenger podrían entrar dos adultos.

Si tuviera que señalar un punto débil para este vehículo sería la visibilidad, contra la cual atenta el propio diseño del automóvil. No es la mejor, pero tampoco se convierte en un problema o impedimento a la hora de conducir. Y las múltiples asistencias de manejo y estacionamiento con que cuenta el Challenger, definitivamente alivian mucho el efecto.

Foto: Erika Blanco

Foto: Erika Blanco

La ‘joya de la corona’ del Dodge Challenger es su famoso motor Hemi, para la versión R/T Scat Pack 2016 es un formidable V8 SRT de 6.4 litros, que despliega 485 HP y 475 libras-pie de torsión, que trabajan acoplados a una transmisión automática de 8 velocidades.

La economía de combustible para esta versión es de 15 mpg en ciudad y 25 mpg en carretera, para un consumo combinado de 18 mpg.

A pesar de que no estuve ni remotamente cerca de explotar la potencia de este auto, quedé más que satisfecha con su calidad de manejo. Los fanáticos disfrutarán de todas las alegrías y pasiones que es capaz de transmitir un V8; al mismo tiempo, el Challenger ofrece la posibilidad de un viaje compuesto, sereno y cómodo.

En la batalla del músculo americano, el Dodge Challenger es un clásico entre clásicos y en mi opinión, el que más sentido tiene.

Precio del Dodge Challenger R/T Scat Pack 2016: $37,995

Precio total de la unidad de pruebas: $41,085