Prueba Chevrolet Corvette Stingray 2015

El dulce rugido de este deportivo te enamorará desde el primer momento

Manejar el Chevrolet Corvette Stingray 2015 es como ir al volante de una leyenda. El Corvette es un auto que a través del tiempo se ha ganado leales fanáticos, un vehículo que es prácticamente un objeto de culto. Le voy a dejar a los expertos probadores la tarea de explotar este deportivo a fondo y yo me voy a enfocar en contar cómo es manejarlo en el día a día, desde el punto de vista femenino.

El primer encuentro con el Corvette es siempre impresionante, esta es una máquina fantástica que con su presencia te advierte que ha sido desarrollada pensando en la velocidad. Me encantan sus líneas fotogénicas, que obviamente no tienen estas formas con el objetivo de conseguir ‘likes’ en Instagram, sino para favorecer la aerodinámica del vehículo y hacerlo más eficiente.

Aún con las renovaciones en el diseño del Stingray, el Corvette es un auto que se reconoce de inmediato. Mi unidad de pruebas era de color amarillo, o sea, no hay manera de pasar sin ser notado. Y este es un punto interesante a tener en cuenta para las mujeres a quienes les gusta llamar la atención masculina; honestamente, creo que los autos son poco valorados en este aspecto y que ir manejando este Corvette te puede conseguir más conversaciones que unas vacaciones en un crucero para solteros.

El interior del Stingray también es bellísimo y sobre todo, muy moderno. Lo más sorprendente, es que ¡es muy cómodo!; con asientos que te abrazan de manera protectora y que se acomodan fácilmente al toque de un botón. La cabina del auto está dirigida totalmente al piloto, de hecho, hasta el botón de regular el aire acondicionado del pasajero se encuentra en el otro extremo del vehículo, como para no darte ni una excusa para ‘molestar’ al que va manejando.

Y hablando del manejo, esta es otra agradable sorpresa, el Corvette Stingray se conduce suavemente y te permite maniobrar de manera simple y sin drama. Claro, depende de qué tanto estés dispuesta a provocarlo, porque sus diferentes modos de manejo se ajustan para experiencias que van desde la tranquilidad de la calle hasta la emoción de una pista de carreras.

El auto que tuve oportunidad de probar tenía la transmisión automática, que si bien no es la favorita de los entusiastas, funcionó perfectamente para mi experiencia en la ciudad. También tenía paletas detrás del volante, para quienes prefieren controlarlo desde ahí y ganar un poco de acción.

Después de un par de días a bordo del Corvette y cuando ya me estaba acostumbrando a él, sufrí mi primer impacto contra la realidad: el momento de ir a hacer compras de comida para la casa… No se puede esperar mucho espacio de carga en un auto de este tipo, la verdad es que con las bolsas del mercado acostadas, conseguí transportar lo que necesitaba, pero definitivamente no es un auto familiar. Tampoco viajarás con mucha compañía, ya que es un vehículo de dos plazas. Y estas son prácticamente las únicas razones que influirían en su contra para convertirlo en mi automóvil de todos los días. 

Aunque disfruté mucho mi semana con el Stingray me quedé con deseos de quitarle el techo. El panel central se puede retirar para manejar al descubierto, el punto es que hay que retirar este panel de forma manual, y es un poco trabajoso. Hubiese pedido ayuda –aunque la idea es probar todo yo misma-, pero el clima tampoco era el mejor y no vale la pena arriesgarse a que te sorprenda la lluvia, menos cuando no estás muy segura de cómo volver a colocar el techo.

Vale la pena destacar la economía de combustible del Corvette, que resultó bastante eficiente sobre todo teniendo en cuenta su naturaleza deportiva. Oficialmente, este auto ofrece un consumo de 16 mpg en la ciudad y 29 mpg en la autopista, en mi experiencia, la aguja de combustible se mantuvo discreta, con un mejor resultado del que yo esperaba.

Voy a concluir con algunos números, para los amantes de las cifras. El propulsor es un V8 de 6.2 litros capaz de desarrollar 455 HP y 460 libras-pie de torsión. Las ruedas, de 18 pulgadas al frente y 19 pulgadas atrás, en mi unidad de pruebas era una pulgada más grandes (19” y 20”) gracias a un paquete extra. De hecho, esta unidad tenía $13,450 extra en su precio, tan solo contando las opciones que agregaba.

La conclusión es que el Chevrolet Corvette Stingray 2015 es un magnífico auto deportivo, y uno de los mejores que se puede conseguir teniendo en cuenta su precio.

Precio Chevrolet Corvette Stingray 2015 Coupe: $53,000

Precio total de la unidad de pruebas: $67,445